jueves, 25 de septiembre de 2008

Sobre las Felices Coincidencias en la Web

Señores, amigos todos,

Con la novedad de que hace apenas unos momentos me contacto una vieja y muy querida amiga de nombre Valeria Olsen.

Se trata de una amiga de la que en breve tendrán noticias pero ha sido tanto mi gusto por reencontrarla, o mejor dicho, que me reencontrara, que le pedí permiso para postear su mail.

Accedió sin mayor problema. Si ustedes la conocieran, ¡Dios! una bendición de mujer...

Mientras les dejo la causa de mi mayor gusto por estos días:



querido marcos

Valeria Olsen 26 de septiembre de 2008 0:41
Para: mapego82@gmail.com
Qué tal!
Tanto tiempo sin saber de tí.... por casualidad me encontré tu correo en una de esas tantas listas de correos masivos que me llegan mismos que jamás leo.
Así que hoy encontré tu dirección y enseguida decidí ponerme en contacto contigo.
Tengo, más bien necesito pedirte un favor urgente.
Pues tengo que confesarte que en mi fiesta de despedida platiqué mucho con diego, tu amigo el que te acompañó. Platicamos mucho y creo que la pasamos bastante bien, me da mucha pena pedirte este favor pero desgraciadamente, y aunque parezca pretexto barato extravié sus datos, no le dí los míos y no quiero perder contacto.
Ya sé que vas a decir... piche vieja na más me escribe para pedirme los datos de este cabrón... pero si... jajajaja el día de hoy sólo para eso lo hago.
Te mando besos, buenas noches... y saludos desde tierras lejanas
Vale

jueves, 4 de septiembre de 2008

Más sobre el agonizante sistema planetario...

Ella lo dijo bien, mucho más que agregar no hay.

Recordar que a veces, casi siempre, la vida es una ingrata y que es mentira que el sol salga para todos...

En cuanto le leí, suscribí su teoría.

¿Dónde esta ese pedacito de Edén? ¿...de esperanza, de buenaventura, de salud, de dicha, sin tempestades y sin calmas pasajeras, sin hambre y sin frío, pero sin gula y sin calor?

Tam no encuentra la paz, la absoluta al menos, y sabe que es en vano buscarla. Es muy probable que efectivamente haya sido borrada de un plumazo por Él de la misma forma que nosotros degradamos uno de sus bienes más preciados: ¡Un planeta entero! El más pequeño, el más distante al sol, pero por lo mismo, el más heróico. ¡¿Quién pudiera aferrarse de esa forma estóica en la manera en como lo hizo el ignorado, pequeño, e insignificante Plutón?!

Él quería ser parte de una familia. Su familia era hermosa, magnifica, imponente. Un mal día un grupo de científicos decidieron que no se trataba más que de un cuerpo que por sus dimensiones no alcanzaba el grado. Le formaron, en consecuencia, su propia familia: los plutoides (planetas enanos, otrora).

No permita la vida que, un mal día, uno de esos que toman las decisiones y te borran y te acentúan a placer, decidan degradarme... Quiza no alcance la categoría de persona por mis dimensiones (¿?), o me encuentre tan lejano a la poderosa y central autoridad que por una afán de homogenización, me degraden a ser un cuasi-humanoide.

Plutón, hermano y glorioso planeta: préstanos un poco de tu fortaleza y regresa los tesoros que contigo seguramente conservas de Tam, de Mark´s y de Mil millones de personas más...